Adultos

Adultos

La etapa adulta es la más larga de la vida. En esta etapa, muchas personas sufren algún trastorno psicológico y, frecuentemente, casi todas las personas experimentan dificultades puntuales en el ámbito laboral, de las relaciones interpersonales, familiares, etc…
Algunas de estas dificultades pueden convertirse en un trastorno o problema grave, provocando un gran deterioro de nuestra felicidad.
La intervención psicológica se realiza con personas que se encuentran en un momento difícil de su vida, o que se encuentran con un problema que, por si solas, no pueden ni consiguen resolver, y mejorar así, su calidad de vida.
La intervención psicológica no solamente es útil en situaciones críticas, sino que también proporciona recursos para prevenir posibles problemas en el futuro y para enseñar estrategias que ayuden a las personas a sentirse más fuertes y más estables en el día a día.
Los trastornos psicológicos más importantes y característicos en esta etapa son:

  • Trastornos y problemas de ansiedad: ansiedad, agorafobia, crisis de ansiedad, fobias y miedos, trastorno obsesivo-compulsivo, estrés, etc…
  • Trastornos y problemas del estado de ánimo: depresión, tristeza, distimia, baja autoestima, desilusión, desmotivación, apatía, duelo, etc…
  • Trastornos y problemas de alimentación: anorexia, bulimia, atracones, etc…
  • Pérdidas, conflictos y separaciones: ayuda y asesoramiento en resolución de conflictos, duelo, afrontamiento a la ruptura, etc..
  • Otras problemáticas y tratamientos: víctimas de accidentes, adicciones, entrenamiento en habilidades sociales, entrenamiento en relajación, etc…

Parejas

Las relaciones de pareja pueden interferir o potenciar nuestra salud física y mental. Pueden ser fuente de estrés o un importante sistema de apoyo emocional y social, favoreciendo la satisfacción y bienestar del individuo.
La intervención psicológica servirá para identificar los factores individuales y de la propia pareja que generan estilos de relación conflictivos, intentando reducir estos factores y mejorando la calidad de la vida en pareja y la satisfacción individual.
La terapia de pareja consistiría en términos generales en: aprender a manejar los conflictos; entrenar habilidades para comunicarse más adecuadamente; aumentar la satisfacción y los agrados mutuos; aprender a ceder, negociar, entender y aceptar al otro; aprender a enfrentar situaciones de crisis como problemas familiares, separación, etc.

“Todo depende de cómo vemos las cosas y no de como son en realidad.” Carl Jung

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Lidia Rupérez Lana. Psicologa. :: c/ Esquiroz, nº4, 1ºB. 31007. :: Pamplona :: Teléfonos: 619 367 034 :: psicologa@lidiaruperez.com